Estos electrodos varían dependiendo de la edad y del peso de la víctima.

Distintos desfibriladores

En nuestro país, las enfermedades cardiovasculares constituyen uno de los problemas de salud más importantes para la población.

La mayoría de las emergencias cardíacas repentinas son relacionadas con una fibrilación ventricular (trastorno del ritmo cardíaco del corazón y, en consecuencia, la alteración del riego sanguíneo). La desfibrilación se basa en la administración de una corriente eléctrica que despolariza las células miocárdicas y las sincroniza, permitiendo que se restaure la actividad normal del corazón, por ello se llama «desfibrilador» el aparato encargado de realizar está función.

La desfibrilación es el único tratamiento eficaz para la fibrilación ventricular. Cada minuto que pasa tras el suceso, reduce las probabilidades de supervivencia en un 10%, por lo que, cuanto antes sea aplicada la desfibrilación, mayor será la probabilidad de sobrevivir de la víctima.

Existen distintos desfibriladores: Internos y Externos.

Internos

Recibe el nombre de desfibrilador automático implantable (DAI), aunque también puede conocerse por cardiodesfibrilador o desfibrilador cardioversor implantable (DCI).

Se trata de un aparato, similar a un marcapasos, que es capaz de detectar y tratar arritmias graves del corazón, éstas, pueden ser las causantes de una parada cardiorrespiratoria o muerte súbita cardíaca.  Como todo desfibrilador, en caso de una arritmia maligna, suministra una descarga eléctrica para que el corazón recupere su ritmo cardíaco normal (desfibrilación).

Consta de un generador de pulso y electrodos que se injerta en la zona pectoral y que se encarga de leer y registrar la actividad eléctrica del corazón. Este registro queda almacenado en su memoria para la posterior lectura de un cardiólogo.
Se trata de una gran ayuda a la hora de conocer las características de la arritmia de la persona afectada para un mejor ajuste de la medicación, además de poder salvarle la vida en caso de una fibrilación ventricular.

Tipos de terapias o actuaciones del DAI

Terapia de bradicardia o función de marcapasos: si el corazón late muy despacio (bradicardia), el DAI envía un estímulo eléctrico para conseguir un aumento en el ritmo cardíaco del corazón.
Terapia de estimulación antitaquicardia (EAT): cuando el corazón late demasiado rápido (taquicardia), el dispositivo envía una señal para reducir el ritmo.
Terapia de alta descarga, desfibrilación o cardioversión: si el corazón late descontroladamente, el DAI produce la desfibrilación para poder controlarlo de nuevo.

Tipos de DAI

Desfibrilador monocameral: trata solo una cámara cardíaca. Dispone de un generador de impulsos y de un electrodo en el ventrículo derecho.

Desfibrilador bicameral: trabaja en dos cámaras cardíacas. También dispone de un generador de impulsos, pero de dos electrodos: uno conectado al ventrículo derecho y otro a la aurícula derecha.

Otros tipos de DAI: también hay desfibriladores como el DAI bicameral con terapia en aurícula o el DAI tricameral (tres cámaras), para el trato de arritmias ventriculares e insuficiencia cardíaca.

Externos

Existen dos clasificaciones dentro de este tipo de desfibriladores: por el tipo de descarga y por el tipo de usuario.
Tipos de descarga del desfibrilador (relacionado con el tipo de onda que generan).

Monofásicos
La corriente tiene una sola polaridad, viaja en una sola dirección, desde una parte del electrodo a la otra. Al utilizar una onda monofásica precisan altas dosis de descarga, se suelen administrar 3 choques de 200, 300 y 360 J.

Bifásicos
Son más actuales, requieren 25-40% menos de energía y, por lo tanto, crean un menor daño miocárdico. La corriente eléctrica tiene un doble paso por el organismo, cambia de polaridad durante el choque, de forma que viaja en dirección opuesta a la descarga inicial durante una parte del choque (aproximadamente 30%) y consigue sincronizar una mayor masa miocárdica. Se administran 3 choques de 150 J.

Los desfibriladores que emplean una onda bifásica son más eficaces y requieren una considerable menor cantidad de energía que los que emplean una onda monofásica.

Tipos de operador o usuario (los desfibriladores pueden ser Manuales, Automáticos o Semiautomáticos).

Manuales

El Desfibrilador Externo Manual (DEMs), requiere ser manejado por personal altamente cualificado, que sepa manejar sus complejas funciones. En Europa, sólo se autoriza el uso de DEMs a personal sanitario entrenado.

Automáticos

Los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) son desfibriladores que aplican la descarga sin previo aviso. Éstos no suelen usarse, pero sí su terminología europea “DEA”, que se emplea de forma general para denominar a los DESA (Desfibrilador Externo Semiautomático), por lo que, debe emplearse el término DEA en vez de DESA para referirnos a este tipo de desfibriladores.

Semiautomáticos

Estas unidades analizan la señal del electrocardiograma (ECG) del paciente y notifica al operador si la desfibrilación es o no necesaria. El operador es el encargado de la activación del equipo y de realizar la descarga.

Los DEA han democratizado algo muy necesario, el acceso de la sociedad a la desfibrilación, ya que, el uso de los mismos, requiere de poca capacitación por parte del usuario que atiende a la víctima y la mayoría de los casos de parada cardiorrespiratoria ocurren fuera del ámbito sanitario.

Es por ello que, deberían de ser instalados en todos aquellos lugares, públicos y privados, en los que pudieran ocurrir estos casos.