Así debe ser el cuidado del corazón en un deportista.

El cuidado del corazón en un deportista

Por lo general, cuando pensamos en un deportista lo hacemos desde el punto de vista de una persona sana, con una salud de hierro y con unos hábitos de vida saludable. Sin embargo, la práctica del deporte también hace trabajar más de la cuenta a su corazón. Así debe ser el cuidado del corazón en un deportista.

En las I Jornadas sobre Cardioprotección, uno de los asuntos a tratar fue la muerte súbita en deportistas. Personas sanas y con una vida saludable pero que no por ello, deben dejar a un lado una protección máxima de la salud de su corazón. No solo con hacer deporte, se tiene un corazón sano. De hecho, practicar deporte hasta situaciones extremas puede ser perjudicial. El cuidado del corazón en un deportista debe ser una prioridad para que no sufra, ipso facto, un paro cardiaco o cualquier otra anomalía que pueda poner en jaque el órgano más importante del cuerpo humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar 150 minutos semanales de ejercicio físico, o lo que es lo mismo 30 minutos al día para ayudar a que el corazón siga cumpliendo sus funciones a la perfección, impulse sangre a los órganos, tejidos y demás células de nuestro cuerpo. Sin embargo, no especifica un tiempo máximo. Por lo que el deportista deberá cumplir con ciertos hábitos. Y uno de los más importantes es la comida.

La ingesta de frutas y vegetales debe ser una prioridad para el cuidado del corazón en un deportista. Éstos aportan vitaminas, minerales y son excelentes antioxidantes.  El pescado aporta Omega3 que favorece a tener unos niveles correctos de colesterol evitando así la aparición de un paro cardiaco, entre otros problemas cardiovasculares. Uno de los mitos más extendidos entre deportistas es el consumo de carne para ganar volumen, sobre todo si físicamente se quieren conseguir resultados parejos a la musculación. Pero el consumo excesivo de carne puede ser contraproducente para el deportista y su corazón. Carne sí, pero con mesura.

Practicar deporte es, incluso, toda una forma de vida para estas personas. Y para cuidar el corazón, algo esencial es controlar las pulsaciones que se tienen el practicar deporte.  Las pulsaciones o frecuencia cardiaca normal para un adulto se encuentran entre 60 y 100 pulsaciones por minuto, entonces ¿cuál es el máximo de pulsaciones donde un deportista debe saber encontrar el límite? Éste se calcula restando la edad a 220.