Es de sobra conocido que tenemos que dormir bien y lo suficiente, no solo para tener una buena apariencia física.

Así actúa nuestro corazón mientras dormimos

También porque nos lo pide el corazón. Dormir bien es importante para nuestro corazón que, además, varía su forma de comportarse mientras nosotros nos dejamos caer en los brazos de Morfeo.

Una buena alimentación. Unos hábitos de vida saludable. Saber canalizar bien el estrés y las preocupaciones. Revisiones médicas cada cierto tiempo. Y, cómo no, dormir bien. Dormir bien es importante para el corazón y es algo que debes procurar tener en cuenta cuando cada noche te relajes, y te coloques entre las sábanas dispuesto a dormir, como mínimo entre 7 y 8 horas diarias. Tu corazón te lo agradecerá. Y es que éste actúa de una forma distinta mientras nosotros cerramos los ojos por la noche.

Mientras dormimos nuestro cuerpo sufre una serie de cambios que, obviamente no podemos controlar. Al cerrar los ojos, nuestras pulsaciones disminuyen como así también lo hace el ritmo cardíaco tras un día ajetreado latiendo sin parar. La temperatura también cambian y nuestro cuerpo libera cortisol, una molécula que produce exceso de azúcar en sangre pero inevitable para su correcto funcionamiento.

¿Qué tenemos que hacer para canalizar todo esto mejor? Dormir bien y dormir las horas adecuadas porque con el descanso nocturno conseguimos eliminar el estrés, algo que nos ayuda a un mejor funcionamiento cardiovascular. Está comprobado que el estrés afecta al corazón y que puede ser el causante de una aceleración del ritmo cardiaco e incluso de hipertensión y diabetes.

Nuestro corazón funciona diferente mientras dormimos y no hacerlo de forma correcta nos puede provocar calcificación de las arterias. ¿Qué significa esto? que las arterias pueden volverse más rígidas aumentando así el peligro de sufrir infartos u otra enfermedad coronaria.

También mientras dormimos ayudamos a una mayor regeneración de nuestros músculos y de la piel. Y no solo por la noche, la siesta es beneficiosa para el corazón. Estudios han confirmado que las personas que duermen entono a media hora de siesta tienen menos problemas de infartos o enfermedades cardiacas. Una forma de escape a los problemas cotidianos, una forma de relajación y una mejor formar de regular los biorritmos haciéndolos más fuertes.