Comprar un desfibrilador externo automático nos puede salvar la vida.

Inventan tejido reparador del corazón

Aunque, tras un infarto irremediablemente el corazón de queda dañado. El invento de este tejido para reparar el corazón tras un infarto es un paso más en la aplicación de las impresoras 3D en el sector de la sanidad.

Según el Ministerio de Sanidad, cada año se producen en España más de 24.500 infartos. O lo que es lo mismo, una parada cardiaca cada 20 minutos. Los infartos producen 4 veces más muertes que los accidentes de tráfico. En Europa, más de 700.000 personas se ven afectadas por este problema. Donde en el 80% de los casos se encuentra un problema coronario anterior, identificado o no. Y del que un 30% de pacientes mueren antes de ser atendidos. Una situación que podría mejorar si se opta por comprar un desfibrilador externo automático. ¿Sabías que se ha inventado un tejido reparador del corazón tras un infarto?

El invento podría pasar a la historia en el sector de la medicina y tiene dos nombres como protagonistas. Por un lado Jianyi Jay Zhang, un investigador especializado en ingeniería biomédica de la Universidad de Alabama en Birmingham, y por otro lado las cada vez más populares impresoras 3D. Y es que, tras un infarto se produce en el corazón una cicatriz en el músculo cardíaco del ventrículo izquierdo. Una parte vital para sobrevivir ya que es la cámara de bombeo de sangre más poderosa del órgano.

Un invento formidable

Pese a comprar un desfibrilador externo automático y sobrevivir a la parada cardiaca, el corazón ya no vuelve a ser el mismo. Las cámaras se sobrecargan y con el tiempo el corazón puede ensancharse, algo que se conoce como remodelación ventricular izquierda que provoca insuficiencia cardiaca. Sin embargo, se ha inventado un tejido reparador del corazón tras un infarto fabricado con una impresora 3D.

Este doctor ha creado parches de tejido del corazón elaborados a partir de células individuales. Y para ello, ha utilizado el poder de una impresora 3D especializada en la fabricación de tejidos vivos. Una vez que está listo dicho parche, los cirujanos lo pueden aplicar sobre el tejido que queda muerto después del infarto con el objetivo de favorecer su regeneración.

El invento del tejido para reparar el corazón tras un infarto también permitirá que se imprima bajo demanda con la finalidad de que coincida con el tamaño y la forma del tejido muerto del corazón del paciente. Y para determinar sus características, se utilizarán mediciones por resonancia magnética. Aunque, por lo general, el tamaño del parche podría ser bastante grande, alcanzando unas dimensiones de hasta 2×4 cm2 y 5 mm de espesor.