Para ayudar a combatir las afecciones cardiacas es esencial seguir una dieta baja en grasas.

5 alimentos para proteger nuestro corazón

Una buena alimentación, acompañada de ejercicio moderado y unos hábitos de vida saludables, son esenciales para mantener una correcta salud de nuestro corazón. Para ayudar a combatir las afecciones cardiacas es esencial seguir una dieta baja en grasas saturadas y trans, además de reducir el consumo de alimentos procesados con azúcares añadidos refinados. Por ello es aconsejable consumir productos como frutas, verduras, cereales, pescados, aceite de oliva y frutos secos, así como reducir el exceso de sal en las comidas.

 

A continuación os mostramos algunos alimentos cardiosaludables que puedes consumir diariamente para mejorar tu funcionamiento cardíaco y prevenir riesgos:

  1. Ajo:

Anticoagulante natural, se ha demostrado sus beneficios en el tratamiento de la salud. Tiene propiedades vasodilatadoras y depuradoras que ayudan a la filtración de la sangre. Es muy beneficioso para pacientes con un alto grado de colesterol en sangre.

Se ha comprobado que los mejores resultados en pacientes se dan cuando el ajo es consumido crudo y no en recetas en las que se tenga que cocinar.

 

  1. Pescado azul:

Son pescados con una alta concentración de ácidos poliinsaturados omega-3, que ayuda a regular el colesterol y al funcionamiento normal del sistema circulatorio. Entre los pescados azules más recomendables se encuentran: el atún, el bonito, el salmonete, la sardina, la caballa, la trucha, el arenque o el boquerón.

Estos pescados ayudan a controlar la presión arterial, mejoran la función cardiaca y reducen el impacto de otros factores de riesgo cardiovascular. Se recomienda comer entre 2 y 4 raciones de pescado azul durante la semana para un impacto positivo en nuestra salud.

 

  1. Frutos secos:

Dentro de este grupo de alimentos podemos encontrar dos variedades dependiendo del tipo de grasas que contengan: por un lado nos encontramos los frutos secos ricos en grasas poliinsaturadas (omega-3) como  nueces de California y pipas de girasol, y por el otro los frutos secos ricos en grasas monoinsaturadas muy beneficiosas también para la salud cardiovascular como por ejemplo: nueces de Macadamia, almendras, avellanas y pistachos.

Se aconseja comer de 2 a 7 raciones al día, preferiblemente sin sal.

 

  1. Legumbres

Tanto las legumbres tradicionales como la soja y sus derivados tienen propiedades beneficiosas para el corazón. Se ha demostrado en estudios nutricionales  recientes como el llevado a cabo por PREDIMED, que una dieta con presencia importante de legumbres puede reducir el riesgo de infarto y angina en un 14%.

Se aconseja una media de 3 raciones semanales de legumbres en nuestra dieta para mejorar el efecto sobre nuestra salud cardiovascular.

 

  1. Aceite de oliva.

El aceite de oliva es uno de los componentes esenciales de la dieta mediterránea, sus beneficios son múltiples y están dados por su composición en ácidos grasos y por sus componentes antioxidantes.

Entre sus beneficios podemos encontrar: la reducción del riesgo cardiovascular, la disminución del riesgo en trastornos que proclives a la aparición de diabetes u obesidad o la ayuda a las lipoproteínas a ser más resistentes a la oxidación.

La ingesta diaria recomendada de aceite de oliva es de 3 a 6 cucharadas soperas al día, teniendo en cuenta que cada cucharada equivale a 10 ml.