Las vacaciones de Semana Santa son ideales para tomarnos un respiro del frenético día a día.

Tanto si decidimos quedarnos en la ciudad, como si preferimos una escapada, no es excusa para dejar de cuidarnos sin dejar de disfrutar. Te traemos algunos consejos útiles para no caer en excesos o contrarrestarlos eficientemente.

Cuida tu alimentación

Numerosos estudios han demostrado lo saludable de la dieta mediterránea. Este patrimonio gastronómico es imitado en todo el mundo. Aparte de lo delicioso que puede ser un plato mediterráneo, sus propiedades serán muy beneficiosas para nuestra salud, ya que se basa en productos del mar y verduras. Sin olvidar el aceite de oliva.

En Semana Santa es muy popular el potaje de garbanzos y bacalao, una opción inmejorable para compartir con amigos y familiares. Mantener el consumo de pescado durante la semana y aumentar las frutas y verduras siempre es buena opción.

Si nos apetece una torrija, tan típica en esta época, podremos permitirnos relajarnos un poco pero sin caer en excesos. Además debemos evitar el azúcar procesado, en el que la OMS también incluye a la miel. Por lo que decantarse por un tipo de torrijas de miel frente a las de azúcar causa el mismo efecto. Si vamos a cocinar nosotros mismos las torrijas y utilizamos leche en la elaboración podemos utilizar por leche desnatada.

Beber en Semana Santa a veces se nos antoja inevitable. Muchos estudios han corroborado que la ingesta de 1 o 2 bebidas como vino o cerveza al día es saludable. Ayuda a reducir la presión arterial, el colesterol y nos facilita la digestión. Pero hay que tener cuidado, relajarnos con las bebidas alcohólicas es muy fácil y sus efectos son muy negativos en el organismo. A largo plazo, sus efectos son devastadores.

Mantente en forma

Tanto si vivimos la Semana Santa entre cofradías como si hemos decidido una escapada, mantenerse en forma es posible. Disfrutar de los pasos en las calles y las caminatas que realizamos es muy beneficioso, además de hacer ejercicio, vivimos la Semana Santa con pasión. Hay que tener en cuenta que el esfuerzo que realizamos a veces, es demasiado, debemos ser realistas con nuestras capacidades y utilizar el transporte público o la bicicleta si es necesario para poder disfrutar plenamente.

Es importante puntualizar que si pertenecemos a alguna cofradía o vamos a hacer alguna penitencia que suponga un gran esfuerzo, es aconsejable un chequeo médico previo. El chequeo general con analíticas, puede complementarse con pruebas cardíacas para no arriesgar nuestra integridad física.

Si nos hemos decidido por un viaje familiar o en pareja, lo mejor es practicar nuestro deporte favorito o salir a conocer el entorno con largas caminatas. Además de tonificarnos, nos relajarán. Visitar otras ciudades y conocer sus rincones también es una buena opción como actividad.

Relájate

Dormir es un reconstituyente. Varios estudios han demostrado que dormir más de 7 horas es beneficioso para nuestro corazón. Tomarnos un tiempo para descansar plenamente sin depender del despertador será uno de los mejores tratamientos que podamos proporcionarnos. Además, hacer actividades que nos satisfagan es vital para nuestra salud mental y para luchar contra el estrés. Para algunos será estar con la familia, para otros un recogimiento espiritual y otros preferirán una reunión con amigos, pero no hay que dejar escapar la ocasión de entretenernos con nuestra actividad favorita. Aprender a manejar el estrés diario es una tarea saludable que podemos practicar durante la Semana Santa.